Musée du Louvre: Un viaje hacia la cultura

Fascinación, asombro y admiración son las consecuencias de visitar y dar un paseo por el Museo del Louvre, en Francia.

Quién se iba a imaginar que uno de los museos más importantes de Francia, hoy día, y puede decirse que del mundo, en 1671 no tenían la certera confianza de convertirlo en un museo. Se trata del Museo del Louvre. Este, en sus orígenes, iba a ser concebido solamente como un palacio y no iba a ser abierto al público. Por ello, en “La Sala de Antigüedades” que instaló Enrique IV en la planta baja de la Gran Galería, estaba ornamentado con cuadros del rey y el público no podía tener acceso a este lugar; sólo los más privilegiados. Es en 1747, bajo el reinado de Luis XIV, cuando se expone la idea de crear un Palacio de Musas o Muséum con el fin de poder contemplar las colecciones de la realeza. Con el paso del tiempo, el concepto de museo corresponde a la misma corriente de pensamiento que la Enciclopedia y la filosofía de las Luces.

Cabe citar que las etapas del museo se suceden en torno a un contexto histórico que marcó la vida tanto de la del museo como la de los franceses. Así pues, la etapa de la Revolución viene marcada por la accesibilidad de las colecciones al público, siendo en 1793 el año de apertura del “Museo central de Artes”, cuyas colecciones atienden, además las pertenecientes al rey y la Academia, los bienes incautados a la Iglesia y a los emigrantes.

Entrados en 1800 se inaugura el museo ya que era necesaria una nueva reorganización del recinto debido a la cantidad de obras, sobre todo italianas, que abundaban en dicho museo. Pasados tres años es nombrado “Musée Napoléon” bajo la dirección de Vivant Denon. Como bien indica el nombre del museo, en ese momento Francia estaba dirigida por Napoleón Bonaparte quien se encarga en 1806 de ampliar, por medio de los arquitectos Percier y Fontaine, el ala del Sena. Además bajo el reinado de Bonaparte se construyó el gran arco triunfal frente a la fachada, el llamado “Arc du Carrousel”.

Ya entrados en la época de la Restauración, principios y mediados del siglo XIX cabe mencionar que tuvo lugar una nueva restauración en la que se dividieron las obras; monumentos franceses, obras egipcias, antigüedades asirias que provienen de las excavaciones de Paul-Emile Botta, la François Champollion; colección española de Jean en dos campos: “Esculturas del Renacimiento y Tiempos Modernos” . Durante esta etapa también tuvo lugar la apertura del “Museo Carlos X”. En ella fueron primordiales las colecciones egipcias para decorar tanto el techo como el salón en sí.

Las obras se concluirían durante el periodo de la Segunda República y el Segundo Imperio, bajo el reinado de Napoleón III con la creación del ala Norte del edificio. Bajo la gobernación de Napoleón III parecía como si todo fuera por buen camino: no se cerraron las puertas al público, cada vez había más abundancia de colecciones y se ampliaron, con el paso de los años, los campos como el de Los Etruscos, La Grecia Arcaica, el Oriente Antiguo…

En 1983 se inaguró otro trabajo en los alrededores del museo creado por el arquitecto chino americano Ieoh Ming Pei. Se trata de una gran pirámide que marca la entrada al Louvre. Ésta estuvo rodeada de mucha polémica, pero fue en los dos años siguientes cuando se dio la aprobación de ese nuevo proyecto.

En torno a 1993, durante el periodo de la República francesa y bajo la presidencia de François Mitterrand, fue inaugurada el “Ala Richelieu”. Aloja en su interior obras tales como esculturas francesas, objetos de arte; pintura flamenca y holandesa situadas en el segundo piso, pintura francesa. Además contiene dos cafeterías y salas de documentación.

Tantas han sido las ampliaciones que se han incorporado, (representando continuos cambios, desde 1981-1999), entorno a las décadas siguientes, que el Museo del Louvre se guardaba la inauguración de la tercera ampliación para finales de 1999. Se trataba del “Grand Louvre”. Las funciones que se desempeñaban en torno a la vida en palacio se vieron sustituidas en función de las necesidades del museo. En esta ampliación se quiso aumentar los servicios y posibilidades del museo que vienen determinadas por las nuevas ambiciones museológicas, arquitecturales y urbanas. Por ello, se extiende sobre cuarenta hectáreas de terreno francés, ofreciendo así sesenta mil metros cuadrados de salas de exposiciones dedicadas a la conservación de objetos representativos de once civilizaciones y culturas diferentes.

Arquitectura del edificio

Por el Museo han pasado prestigiosos arquitectos los cuales, por medio de estilos diferentes, han hecho del Museo del Louvre un centro cultural de primer orden digno de ser visto. El Museo ha estado inspirados en la arquitectura del Renacimiento italiano y de la época barroca, pero ha habido un arquitecto que ha dado un toque innovador, elegante y distinto al del resto de los arquitectos, el denominado “estilo internacional”.

Se trata pues de, Ieoh Ming Pei, con la creación de la polémica pirámide. En ella podemos apreciar la frialdad de los materiales empleados en este trabajo, tales como el acero, el cemento y el vidrio con el fin de crear en el público efectos impactantes. Por lo tanto, la pirámide, está compuesta por un conjunto de rombos y triángulos de vidrio, de aproximadamente veintidós metros de altura.

Las excavaciones que se han realizado para la construcción de la pirámide han podido recuperar restos arqueológicos que han sido incluido en el circuito de visitas propias del Museo. Gracias a ello podemos impresionarnos al ver el bajo el Patio Carrée, en las fosas de la fortaleza medieval, la base del torreón para llegar a la sala San Luis (siglo XIII) o aún más, a la salida del parque de estacionamiento, y recorrer a lo largo de las fosas llamadas Carlos V.

Antes de comentar las colecciones del museo, citar que los servicios que éste ofrece, además de cafeterías, restaurantes, librerías y tiendas de recuerdos, se le sumas salas de aprendizaje y cultura. Estas son las de proyecciones, de documentación e información bibliográfica.

La colección

Con respecto a las joyas artísticas hay que decir que, debido a la abundancia de colecciones que poseían, las dividieron en siete campos: las Antigüedades Orientales y las Artes del Islam, las Antigüedades Egipcias, las Antigüedades Griegas, Etruscas y Romanas, los Objetos de Arte en general, las Esculturas, las Artes Gráficas y, por último, la colección de Pintura. Además se encuentran aquellas que exclusivas al propio Louvre y que corresponden con el “Louvre Medieval” y la “Historia del Louvre”.

“Nacimiento de Atenea”, “Venus de Milo”, “La Mona Lisa” de Leonardo Da Vinci, “El Otoño” de Giuseppe Arcimboldo, “El Código de Hammurabi”, “Victoria de Samotracia”, “Dionisio”, todos dignos de ver, son unos pocos ejemplos de las múltiples obras relevantes que pueden contemplarse en el Museo del Louvre.

astorgactual

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *